
Dos niños pequeños revolotean sin parar, de un lado al otro, jugando alrededor del árbol de Navidad, que divino es sentir cuan alegría desprenden los dos niños, tan dulces, tan tiernos, faltan dos días para Navidad, para que celebren un día maravilloso, y esperan a alguien, no, no es Papa Noel, ellos esperan a aquel que salvo a la humanidad una vez, esperan a aquel que los salvo, quizás digan, porque no esperan al señor gordo que trae los regalos, siendo aun niños, eso es lo que se espera, pero no de estos niños, estos pequeños niños, gemelos, hombre y mujer, desde muy jóvenes no creyeron que un señor gordo, entrase por una chimenea, prefirieron en cambio, creer en algo mas real, mas puro y sin materialismo de por medio, en el niño Dios, en aquel ser, que en la biblia salva con tanto amor a la humanidad, sin pedir nada; los niños se quedan dormidos, los padres se disponen a leer, las cartas que han escrito por primera vez sus hijos, eran para el niño, al abrirlas, se llevaron una sorpresa, no había anda escrito, solo un "GRACIAS".
El corazón de los niños es lo mas dulce y puro que existe, pensar que tan pequeños, conocen el valor de la amistad y la solidaridad en su expresión mas dulce y sincera, que nos enseñen aun mas que los ya mayores con su experiencia, celebremos esta Navidad sin pensar en nosotros mismos, o en las cosas que vamos a recibir, seamos como los niños, que con un dulce abrazo y un beso son felices de por vida, vivamos sabiendo que alguien nos quiso tanto, que dio a su hijo por nosotros, simples mortales, seamos felices haciendo felices a los demás, y pensando que de Papa Noel no se trata esta fiesta, sino de quien fue mas puro que nadie, JESUCRISTO.
Les deseo una muy Feliz Navidad..
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